Zamora suma 25 colegios cerrados desde 2011 y empezará el curso estancada en número de alumnos

Un colegio rural de la provincia.

Los centros de San Agustín del Pozo y Santibáñez de Tera no abrirán sus puertas y prolongan la tendencia a cerrar aulas: 25 localidades se han quedado sin unidades desde 2011. El número total de alumnos está casi congelado y sólo hay nueve más en Infantil.

El inicio del curso escolar 2015/2016 vuelve a poner a Zamora ante su difícil realidad demográfica. La baja natalidad y el saldo migratorio negativo siguen alimentando el problema de la despoblación y, con él, uno de sus efectos más evidentes: la reducción de estructura y alumnado en el sistema escolar. El resultado, que un año más hay aulas que cerraron en junio y no volverán a abrir sus puertas y que el número de matriculados está estancado, especialmente, en las edades tempranas. Algo que genera la misma preocupación que se repite casi cada año.

 

Según los datos de la delegación de Educación, este curso serán dos los colegios que no abrirán sus unidades. Se trata de San Agustín del Pozo y de Santibáñez de Tera, que no han alcanzado el número mínimo de alumnos para mantener abiertas sus puertas; los alumnos afectados irán a Villarrín y Camarzana. Se trata de centros agrupados, en los que los alumnos de varios cursos conviven y comparten clases, y de los que hay muchos funcionando en la provincia. Sin embargo, las migraciones o la falta de trabajo para sus familias o el hecho de que los propios alumnos van cumpliendo etapas escolares y tienen que ir a otros centros hace que muchos de estos colegios rurales acaben por no tener alumnos suficientes.

 

La Junta de Castilla y León tiene establecido un mínimo de cuatro alumnos para mantener un centro abierto. La cifra es más alta de lo que estableció la LOMCE por decisión expresa del gobierno autonómico, y aunque ha habido voces que pedían flexibilizar más esta situación, es el baremo que se aplica y que dos nuevos centros rurales no cumplen este año. Finalmente serán los que cierren, aunque cada verano las quinielas señalan a más centros escolares de la provincia donde se sabe que será difícil cubrir el cupo. Las aulas de Educación Primaria de los centros de Burganes de Valverde, Coreses, Morales de Toro, Muga de Sayago, San Cristóbal de Entreviñas, Tábara y Villafáfila estaban en la lista de la consejería de Educación, como lo estaban Navianos y Friera de Valverde el curso pasado.

 

En total, en los últimos años, 25 localidades de la provincia se han quedado sin su colegio local desde el curso 2011-2012. Entonces se dejó de impartir clases en Benegiles, Codesal, Colinas de Trasmonte, Olmillos de Valverde, El Piñero y San Miguel de la Ribera; el curso siguiente, el 2012-2013, fueron los centros de Tagarabuena, Perilla de Castro, Pueblica de Valverde, Cubillos y Pino del Oro; en el 2013-2014 cerrarn sus puertas los colegios de Cabañas de Sayago, Pinilla de Toro, Moreruela de Tábara y Riofrío de Aliste; para el curso 204-2015 se anunció el cierre de ocho aulas por no llegar al mínimo de alumnos: Santa Coloma de las Carabias, Cerecinos, Santovenia, Villadepera, Rabanales, Villalazán, Santa Croya de Tera y Villanueva de Azoague. Y ahora se suman los dos de este curso, San Agustín y Santibáñez.

 

 

POCOS ALUMNOS

 

El sistema escolar zamorano conseguirá empezar el año con un ligero aumento de alumnos, 25 más que el curso pasado hasta los 22.207. Pero eso, según reconoce la delegación de la Junta, son solo las previsiones porque la cifra es volátil: varía mucho de principio a final de curso, especialmente por la variabilidad de las matrículas en FP. De hecho, el curso pasado la cifra estimada que se ofreció en rueda de prensa fue de 22.999, 50 más que el curso anterior.

 

Al margen de ello, la cifra está prácticamente estancada y se nota en los datos de los primeros ciclos. En Infantil empezarán el curso 9 escolares más que el pasado y en Primaria, 29.

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