De la sintonía total a un enfrentamiento público con reproches por Irán, la OTAN, las bases militares italianas y un cruce de ataques personales
China experimenta un pronunciado aumento de los contagios por coronavirus tras relajar las restricciones
Recientemente ha suavizado algunas de sus medidas bajo el argumento de que los casos de la nueva variante ómicron son menos graves
Unos 248 millones de personas en China, el 18 por ciento de la población, han dado positivo por coronavirus en las tres primeras semanas de diciembre, coincidiendo con la relajación de algunas de las restricciones.
Según las actas de una reunión de este miércoles de la Comisión Nacional de Salud de China, que circularon por redes sociales, sólo el martes había 37 millones de personas probablemente contagiadas. El diario británico 'The Financial Times' y la agencia Bloomberg confirmaron dicha información a través fuentes presentes en aquel encuentro.
Si bien las estadísticas oficiales sólo hablan de 62.000 infecciones en todo el país en las tres semanas de diciembre, de acuerdo con el diario británico, las estimaciones elaboradas por el subdirector del Centro Chino de Control y Prevención de Enfermedades, Sun Yang, muestran como los contagios van en aumento. Más de la mitad de los 81 millones de habitantes de la provincia de Sichuan (suroeste) y la misma proporción de los 21 millones de habitantes de Pekín han contraído la enfermedad, explica Sun.
Estas estimaciones tienen lugar cuando se cumplen casi tres años de encierros, cuarentenas y pruebas masivas en China, cuyo Gobierno que se ha mostrado en ocasiones inflexible en sus políticas de prevención.
Recientemente ha suavizado algunas de sus medidas bajo el argumento de que los casos de la nueva variante ómicron son menos graves. Sin embargo, también estaría motivada esta cierta laxitud por el descontento mostrado por la población hacia estas restricciones.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anuncia medidas "impostergables" para fomentar la inversión, porque "si no hay riqueza, no hay nada que distribuir"
El presidente de EEUU confía en que el pacto con Teherán sea definitivo antes de dos meses
Una decisión que alivia la tensión en los mercados energéticos, aunque persisten dudas sobre el programa nuclear iraní y la presencia militar israelí en la región








