La alarma sonó pasadas las 5 de la madrugada en el museo de la localidad alicantina que alberga uno de los conjuntos de orfebrería más valiosos de la Edad de Bronce en Europa
Los GEAS reanudan las inmersiones para localizar al joven desaparecido en la Cuerda del Pozo
La nula visibilidad de la disponen en el interior del embalse complica las labores de búsqueda de los buceadores
El Grupo de Especialistas Subacuáticos (GEAS) de Valladolid, formado por cinco personas, ha retomado este jueves los trabajos preliminares para realizar nuevas inmersiones que permitan localizar al joven desaparecido el pasado martes cuando se bañaba en la zona de la playa Pita, en el Embalse de la Cuerda del Pozo en Soria.
Según ha informado la Guardia Civil, la lluvia, aunque puede incomodar y ralentizar las tareas de búsqueda, no impedirá que en breve vuelvan a sumergirse en la zona en la que se cree que se estaba bañando este joven.
La dificultad para establecer un punto más o menos preciso de la zona complica sobremanera el trabajo de los buceadores que, dada la nula visibilidad de la que disponen en el interior del embalse, hace que realicen el rastreo al tacto, según han explicado los agentes.
El desaparecido es un joven de 25 años que al parecer se sumergió en el pantano, donde estuvo acompañado de una mujer de 24 años quien, según apuntó la Subdelegación, "no sabía nadar muy bien", por lo que no pudo "hacer nada más que intentar acercar la barca" pero, en cualquier caso, fue "imposible".
El joven de 25 años reside en Tudela, pero trabaja en Tarazona y, con motivo de las fiestas en la localidad se desplazó hasta Playa Pita con su pareja donde alquilaron un hidropedal y, en el momento del suceso, estaban en la orilla contraria, a unos 500 metros de la zona de alquiler de embarcaciones.
FUENTE: EFE
Aunque la búsqueda sigue activa, son conscientes de que a medida que pasan los días se hace más complicado encontrarlo, por eso la familia mantiene la presión en Italia y España
Los policías lograron detenerlo después de efectuar un disparo al aire y pedirle que soltara una mochila que portaba
Ha sucedido en Valladolid. La Policía Nacional afirma que hay al menos 12 víctimas, a las que habría cobrado más de 30.000 euros








