Aunque la búsqueda sigue activa, son conscientes de que a medida que pasan los días se hace más complicado encontrarlo, por eso la familia mantiene la presión en Italia y España
Detenida una joven tras dar a luz en su casa a una niña y dejarla morir
Los agentes encontraron a la pequeña, que nació con vida según la autopsia, en el interior del inodoro del baño de la vivienda
Una mujer ha sido detenida en Granada acusada de asesinato, después de dar a luz en su casa de Mahón a una bebé y permitir que muriera, ya que tras el parto no llevó a cabo ninguna acción para salvaguardar la integridad de la recién nacida.
Los hechos se produjeron la mañana del pasado 10 de septiembre en un domicilio de la localidad menorquina de Mahón, cuando la joven madre fue trasladada a un centro médico y los agentes que se hicieron cargo de las primeras gestiones encontraron un feto en el interior del inodoro del baño de la vivienda, según ha informado a EFE el cuerpo policial.
En su declaración a los investigadores del grupo de Homicidios, tanto la madre como otras dos personas que estaban en ese momento en el domicilio manifestaron que no tenían constancia del estado de gestación.
Los policías comprobaron que, cuando la joven dio a luz a su hija, no llevó a cabo ninguna acción para salvaguardar la integridad de la recién nacida, que nació con vida, como determinó la autopsia.
La madre no realizó ninguna conducta para auxiliar a su hija, no pidió ayuda a los moradores de la vivienda y no actuó con la mínima diligencia exigible para salvaguardar la vida de la recién nacida, señala la Policía Nacional.
Tras obtener los resultados del Instituto de Medicina Legal, los agentes del Grupo de Homicidios de Palma se desplazaron a Granada, donde permanecía la investigada. Allí fue detenida como presunta responsable del asesinato de la recién nacida.
Los policías lograron detenerlo después de efectuar un disparo al aire y pedirle que soltara una mochila que portaba
Ha sucedido en Valladolid. La Policía Nacional afirma que hay al menos 12 víctimas, a las que habría cobrado más de 30.000 euros
En cada uno de los atracos en tiendas y gasolineras se llevaron alrededor de 500 euros en efectivo, además de golosinas, chicles y chupachups








