Panteones históricos, esculturas y tumbas musulmanes conviven en el cementerio de Zamora

Algunos de ellos fueron diseñados por arquitectos de renombre del modernismo y el eclecticismo zamorano

Panteones históricos, esculturas y tumbas musulmanes conviven en el cementerio de Zamora
Mausoleo egipcio en el Cementerio de Zamora (Foto EFE)
Alberto Ferreras (EFE)
Lectura estimada: 3 min.
Última actualización: 

Panteones históricos de arquitectos modernistas de la ciudad, esculturas pétreas encargadas por familias burguesas, un mausoleo egipcio o un espacio destinado a enterramientos musulmanes conviven en el cementerio municipal San Atilano de Zamora junto a las tumbas clásicas que estos días están repletas de flores.

El camposanto zamorano, que se habilitó hace 192 años como alternativa a los enterramientos junto a las iglesias tras una epidemia de cólera, sigue la huella de la historia a través de algunos de los panteones más espectaculares, que se pueden contemplar entre los cuarteles y calles de la necrópolis.

Algunos de ellos fueron diseñados por arquitectos de renombre del modernismo y el eclecticismo zamorano, como Segundo Viloria o Gregorio Pérez Arribas, en muchos casos por familias de la burguesía de la época.

De Pérez Arribas es el más emblemático de los panteones históricos de este cementerio, el de la familia de industriales harineros Gabino Bobo, levantado en 1928 y que destaca por su majestuosidad, su estilo neoclásico y su vidriera.

Igualmente, a ese arquitecto se le atribuye un panteón de estilo neogótico, el de Elvira Alonso, que destaca por el color rojizo del ladrillo caravista utilizado en su construcción.

De Segundo Viloria, autor del Mercado de Abastos de Zamora, es el panteón de Paula Cancedo, erigido en 1917, en planta de cruz griega.

La catedral de Zamora sirvió de inspiración para reproducir su cúpula en otro de los mausoleos del camposanto zamorano, el que el galvanizador Marciano Fernández mandó construir en 1948.

Mausoleo egipcio

También de los años cuarenta del siglo pasado es el mausoleo de la familia Barrueco, fundadora del primer cine de la ciudad y cuyo patriarca quedó prendado de la cultura egipcia en uno de sus viajes.

Por ello, construyó un mausoleo presidido por dos efigies de dioses de esa civilización y en el que no faltan otros elementos de la simbología egipcia como serpientes, escarabajos y constantes alusiones al número siete.

La cultura y la religión musulmanas también tienen reservado un espacio en la parte nueva de la necrópolis zamorana, donde hace ocho años se habilitaron treinta tumbas con una disposición distinta al resto, ya que están mirando a la Meca para enterramientos islámicos, aunque a día de hoy únicamente dos de ellas están ocupadas.

El soldado pétreo del teniente Tito

Las reminiscencias a la Guerra Civil figuran en el camposanto a través del panteón dedicado por sus padres al teniente Tito, del que aún se conserva una fotografía en su interior, y que destaca porque en su parte exterior tiene hecho en piedra un soldado que custodia el mausoleo.

También en piedra están hechas dos figuras de María Magdalena y la Virgen que rezan ante una cruz también pétrea en una escultura junto a las tumbas de los Nerpell, una floreciente familia de la burguesía zamorana de finales del siglo XIX y principios del XX dedicada a la comercialización de vinos.

Otra escultura del cementerio, ésta hecha en madera, es la que talló en 2003, a partir de un tronco de árbol seco Andrés Figuero, que esculpió un 'Ángel custodio' con alas de hierro, mientras que más reciente, del año 2021, es la Cruz del escultor José Luis Alonso Coomonte que preside la parte nueva del camposanto.

Panteón de ilustres

Su autor, conocido artísticamente como Coomonte, falleció hace menos de un año y sus cenizas descansan ahora en el panteón de ilustres del cementerio, junto al también escultor Eduardo Barrón y al poeta Jesús Hilario Tundidor.

Otro poeta zamorano, el premio nacional de poesía Claudio Rodríguez, tiene en un lugar próximo su tumba, en la que se lee como epitafio uno de sus versos: "El primer surco de hoy será mi cuerpo".

Uno de los panteones históricos en el Cementerio de San Atilano en Zamora (Foto EFE)

Últimas noticias de esta sección

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App