La importancia de las relaciones afectivo sexuales en el desarrollo personal

Pareja de la mano (Foto: E. P.)

Las interacciones sociales y las relaciones afectivo sexuales fluctúan, acercándonos o alejándonos de las personas que nos atraen de una forma a veces "casi misteriosa".

Una parte muy importante de lo que somos es lo que pensamos de nosotros mismos y cómo nos sentimos nosotros mismos. Pero para poder construir esa imagen de nosotros es imprescindible, además, el 'feedback' que recibimos de los demás. En este sentido, una de las cosas que más necesitamos es sentirnos valorados, deseados y queridos.

 

Así lo subraya en una entrevista con Infosalus Luis Tejedor, sexólogo clínico y psicólogo, que acaba de presentar 'El pequeño libro de la seducción' (Alienta Editorial), un manual con el que poder entender el proceso de atracción y mejorar las habilidades sociales aplicadas a la seducción de una forma "realista, fácil y para ambos sexos" puesto que, según resalta, hombres y mujeres somos más parecidos que diferentes en este ámbito.

 

"Hay muchos problemas de psicología clínica por esa distorsión entre lo que creemos que somos y el cómo nos tratan. Evidentemente el 'feedback' de personas que nos atraen nos ayuda o nos perjudica, o nos hace sufrir de una forma muy significativa. Pero siempre es muy importante", indica.

 

Tejedor explica en este sentido cómo funciona el proceso de atracción y el poder que tiene la seducción en nosotros. Según indica, las interacciones sociales y las relaciones afectivo sexuales fluctúan, acercándonos o alejándonos de las personas que nos atraen de una forma a veces "casi misteriosa". Para resolver esta incertidumbre defiende que este libro enseña a seducirse a un mismo primero, como una parte fundamental y previa basada en el autoconocimiento y en la autoestima, para luego ofrecer al otro lo que se es de una forma "atractiva y sin trucos".

 

Por ello, resalta que se ha de identificar por qué se está gustando y cómo gustar respetando la identidad de cada uno, así como de las situaciones que se van a generar. Además, propone comunicar con precisión los apetitos e intereses de forma adaptada a la persona y al contexto o historia que se tiene delante, para intentar abastecer las tres necesidades que hombres y mujeres comparten: la sexual, la emocional y la racional.

 

"El sentido común nos dice que todos necesitamos apetitos, sensaciones y razones. Sobre cómo funciona la atracción entre personas de momento es un misterio. En el libro me he atrevido a plantear un paradigma que consiste en que, de una forma bilateral y recíproca, ya se sea hombre o mujer, y de cualquier orientación sexual, se plantean como tres cables de corriente de atracción (o las tres dimensiones sobre las que pedir y dar información), que son independientes y sinérgicos", señalan.

 

"El sentido común nos dice que todos necesitamos apetitos, sensaciones y razones. Sobre cómo funciona la atracción entre personas de momento es un misterio. En el libro me he atrevido a plantear un paradigma que consiste en que, de una forma bilateral y recíproca, ya se sea hombre o mujer, y de cualquier orientación sexual, se plantean como tres cables de corriente de atracción (o las tres dimensiones sobre las que pedir y dar información), que son independientes y sinérgicos", señalan.

 

 - El cable físico sexual: Qué expectativas de calidad de sexo nos genera la persona que tenemos delante, a veces consciente o inconsciente.

 

- El cable emocional: Descubrir qué emociones nos genera la persona que tenemos enfrente. Ver cómo la diversión, la confianza, la provocación, la complicidad, nos atraen y de forma independiente del plano físico sexual.

 

- El cable racional: La utilidad, para qué me sirve esta persona, qué me aporta, por ejemplo, a nivel intelectual, a nivel económico. "Estaremos hablando aquí de nuestras destrezas, trabajo, hobbies que podemos compartir, aficiones o actividades que le podemos enseñar, nivel de vida, o posición social, por ejemplo", añade el sexólogo clínico.

 

A su juicio, la combinación de estos tres elementos provoca la atracción entre dos personas y el poder manejar la seducción. "Las separaciones de pareja suelen deberse a la intensidad o la deficiencia de uno o más de estos tres cables. La pérdida de emoción, de pasión sexual, o que se generan disonancias racionales (no tenía esto pensado)", apostilla el experto.

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