El discutido centro de datos de Monfarracinos: Mil hectáreas de fotovoltaicas y 300.000 toneladas de CO2
La charla organizada en La Alhóndiga llena el aforo del salón de actos ante la preocupación por los impactos negativos del proyecto
La "falta de transparencia", las "deficiencias" en los informes ambientales y la "rápida degradación del territorio zamorano" en el último lustro a causa de proyectos energéticos fueron algunas de las quejas manifestadas durante la charla organizada por la Plataforma Vecinal en Defensa de Tierra el Pan y Defendiendo lo Vacío en el Centro Cultural La Alhóndiga, en Zamora capital. El acto, con una asistencia que llenó el aforo del salón de actos, tenía como fin "cubrir la falta de información pública de la administración y la promotora", como se denuncia desde los movimientos "en defensa del territorio".
Desde que el pasado 5 de agosto de 2026 se publicaran las más de dos mil páginas de documentación técnica del proyecto de centros de datos de FRV-X Renewable SLU en Monfarracinos, junto a su infraestructura eléctrica: un parque fotovoltaico y una central térmica, "la administración y la promotora no han realizado ningún ejercicio por facilitar esa información a la población", se lamentan. De ahí la charla organizada por de la Plataforma Vecinal en Defensa de la Tierra del Pan y Defendiendo lo Vacío con intervención del investigador predoctoral del CSIC y la UC3M, Manuel García.

La sesión sirvió para compartir "de forma sencilla y accesible" la información publicada por la promotora, destacando los impactos positivos y, sobre todo, negativos, sobre los municipios cercanos. Entre los impactos positivos se apunta la cifra de empleos, aunque "sería significativamente menor a la anunciada", y una contribución fiscal "mermada por la calificación de Proyecto Regional".
Entre los impactos negativos, la ocupación de casi mil hectáreas de terreno con placas fotovoltaicas, el 19% de los términos municipales de Aspariegos y Villalube, apuntan. También, la emisión de 300.008 toneladas de CO2 a la atmósfera, el 10% de las emisiones directas de Castilla y León, y de otros gases tóxicos como óxidos de nitrógeno o partículas en suspensión, así como la creación de un efecto isla de calor, la generación de un alto nivel de ruido y el consumo de agua en una zona en bancarrota hídrica, entre otros.
La asistencia a la charla da prueba del interés que despierta el discutido proyecto entre la población. Más de 200 personas sobrepasaronla capacidad de aforo de la sala, teniendo que abrir salas colindantes para poder alojar a los asistentes, se asegura desde la organización, si bien "hubo personas que se tuvieron que quedar fuera". "Este nivel de asistencia evidencia la necesidad de la población de información acerca de los proyectos que se instalan en su territorio y la importancia de la organización vecinal ante la dejación de las administraciones".
A la media hora de charla siguió una hora de conversación. Los vecinos mostraron sus preocupaciones y, como se observa desde Defendiendo lo Vacio, "cuestionaron, a partir de sus conocimientos en el territorio y sus experiencias con otros proyectos, los impactos positivos que el investigador expuso".
Entre las voces críticas se anota al agricultor preocupado por cómo afectaría la isla de calor a sus cultivos, al vecino "muy cercano al centro de datos" preocupado por las emisiones de la central térmica, o al abogado que se preguntaba a qué "interés general" responde realmente el proyecto.
Para las asociaciones organizadoras, se trata del primer paso de una lucha a largo plazo contra esta instalación, y también de "una reflexión colectiva y democrática acerca del proyecto de desarrollo que quieren los zamoranos para su territorio".
"Esta charla ha sido un placer, pero sobre todo una sorpresa. Que un grupo tan numeroso de vecinos se reúna un miércoles por la tarde en un centro cultural para escuchar a un investigador y se organicen políticamente en torno a los datos más rigurosos es un éxito de la participación pública como pilar de las sociedades democráticas".








