El espectáculo del descanso de la 60ª edición de la Super Bowl, que se celebrará este domingo, promete convertirse en un hito televisivo. El encargado de protagonizarlo será Bad Bunny, cuyo sho’ apunta a convertirse en la actuación latina más vista de la historia de la televisión en Estados Unidos, según previsiones de expertos en audiencias.
Hasta ahora, el récord lo ostenta la actuación conjunta de Shakira y Jennifer López en el Super Bowl LIV de 2020, que reunió a 103 millones de espectadores, de acuerdo con los datos de la empresa Nielsen. Sin embargo, la expectación generada en torno al artista puertorriqueño y las cifras récord de audiencia del propio evento podrían situar su actuación por encima de esa marca.
Bad Bunny llega al escenario del descanso tras consolidarse como uno de los artistas más influyentes del panorama musical global. En 2025 fue el intérprete más reproducido en Spotify a nivel mundial, un dato que refuerza su atractivo más allá del público latino. "No es solo un fenómeno entre los latinos; el mundo entero lo ha convertido en el número uno", señaló Stacie de Armas, vicepresidenta sénior de Perspectivas e Iniciativas Inclusivas de Nielsen.
La elección del cantante no ha estado exenta de polémica. Tanto la NFL como el propio artista han recibido críticas, incluso desde el ámbito político, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Pese a ello, los expertos coinciden en que Bad Bunny goza de una enorme popularidad transversal en el país y lleva años siendo una figura destacada en la cultura popular estadounidense.
La Super Bowl del pasado año alcanzó una audiencia total de 127,7 millones de espectadores, una cifra que, de repetirse o superarse, permitiría que el espectáculo de este año rebase con holgura el récord establecido por Shakira y Jennifer López y otras actuaciones latinas destacadas.
El descanso del Super Bowl de 2020, celebrado en el Hard Rock Stadium de Miami, pasó a la historia al reunir sobre el escenario a dos grandes estrellas latinas. Canciones como Hips Don’t Lie o Waka Waka, de Shakira, y On the Floor, de Jennifer López, marcaron una actuación que Nielsen calificó como un potente mensaje de empoderamiento femenino. Aquel espectáculo contó además con la participación de artistas invitados como J Balvin, Bad Bunny y Emme Muñiz.
Antes de ese hito, Gloria Estefan ocupó un lugar destacado en la historia del evento. Su actuación en el Super Bowl XXXIII de 1999 fue seguida por 83,7 millones de espectadores, convirtiéndose entonces en el espectáculo latino más visto. Inspirado en la ciudad de Miami, el show contó con la colaboración de Stevie Wonder y Big Bad Voodoo Daddy.
La artista cubanoestadounidense también protagonizó el cierre del descanso del Super Bowl XXVI en 1992, dentro del espectáculo Winter Magic, que reunió a 79,6 millones de televidentes. Con canciones como Get on Your Feet y Live for Loving You, Estefan consolidó su presencia como una de las figuras latinas más influyentes en la historia del evento.
Ahora, más de tres décadas después, Bad Bunny se prepara para tomar el relevo y, posiblemente, escribir un nuevo capítulo en la historia del espectáculo más visto de la televisión estadounidense.








