La organización reclama facilidades de acceso a la tierra, precios justos frente a la gran distribución e inversión en servicios rurales para garantizar el futuro
El sector apícola de Castilla y León exige medidas al Ministerio para compensar la subida del combustible
Los profesionales denuncian la ausencia de un gasóleo bonificado para la actividad apícola
El sector apícola vivía de por sí una situación crítica que los llevó incluso a manifestarse en Salamanca, pero el aumento del precio del combustible por el conflicto de Oriete Próximo ha sido la guinda. Por ello, desde COAG Castilla y León han mostrado su preocupación por la viabilidad de las explotaciones.
La varroa, los incendios, la meteorología y el acuerdo con Mercosur estaban siendo un lastre para los apicultores de Castilla y León. Una serie de problemas a la que trataban de hacer frente de la mejor manera posible, pero a la que ahora se suma una problemática más.
Desde el sindicato aseguran que "el sector apícola de COAG Castilla y León, entiende que la apicultura profesional está especialmente afectada por este incremento de costes, en este sentido es importante destacar que no se beneficia del uso del carburante profesional o bonificado, por tanto, se ve obligada a asumir el precio y volatilidad del carburante convencional con lo que esto supone en términos de competitividad".
Una circunstancia por la que solicitan al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación "que muestren la suficiente sensibilidad con este sector, teniéndolo presente en el paquete de medidas anunciadas por el ministro, ya que además de ejercer una importante labor en la producción de alimentos de calidad (mieles y polen principalmente), tiene un papel muy importante en el mantenimiento de nuestro Medio Ambiente y la fijación de población en el medio rural".
Las organizaciones agrarias han convocado una concentración el 27 de agosto ante la sede de Presidencia al no recibir el apoyo del Ejecutivo autonómico
Las ayudas prevén un máximo de 6.500 euros por explotación y buscan preservar variedades amenazadas como la morucha o la churra
El fuego del verano pasado en la provincia de León afectó a 719 hectáreas agrícolas siniestradas y el de la Sierra de la Culebra (Zamora) en 2022, 856 hectáreas








