La Diputación de Zamora lleva a cabo la actuación tras el hundimiento del pilar central de la infraestructura en junio pasado
El derribo del puente entre Granja Florencia y la N-122, "a buen ritmo": Las obras del nuevo, en primavera
La Diputación de Zamora lleva a cabo la actuación tras el hundimiento del pilar central de la infraestructura en junio pasado
El derribo del puente sobre el río Duero en la carretera provincial ZA-P-2102 avanza superando las previsiones iniciales, según se ha asegurado hoy durante la visita del presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, a las obras de demolición. El inicio de la construcción del nuevo viaducto entre Granja Florencia y la carretera Nacional 122 se espera para la primavera de 2027.
Los trabajos, adjudicados por emergencia a Tragsa por 1,1 millones de euros, podrían concluir entre finales de septiembre y comienzos de octubre. El derribo "avanza a buen ritmo y por encima de las previsiones más optimistas", ha asegurado Faúdez, subrayando el compromiso de la institución provincial para recuperar cuanto antes esta conexión viaria. Faúndez ha estado acompañado en su visita por la diputada de Carreteras, Atilana Martínez; el diputado de Obras Municipales, Manuel Martín; la diputada de Asistencia Técnica a Municipios, Natalia Ucero; y técnicos del área de Obras de la Diputación.
La previsión es que las obras de construcción del nuevo puente puedan comenzar en la primavera de 2027 y finalizar a finales de ese mismo año, siempre que las condiciones del río permitan desarrollar los trabajos con normalidad. En caso contrario, la finalización se trasladaría al verano de 2028.
La actuación se lleva a cabo tras el hundimiento del pilar central del puente, en junio pasado, lo que obligó a intervenir de manera inmediata "para garantizar la seguridad y abordar la retirada de la estructura existente".
El derribo arrancó a principios de este mes de agosto y en estos momentos ya se han derribado dos de los cinco vanos de la estructura, comenzando por el lado de acceso desde la N-122. Para poder ejecutar estos trabajos ha sido necesario construir una península provisional en el cauce del río Duero, utilizando más de 9.000 toneladas de material de relleno a base de canto de río, que permite el acceso y la operatividad de la maquinaria pesada.
Durante los próximos días, esta península se transformará en una isla, se explica desde la Diputación, quedando la maquinaria aislada en el interior del cauce para continuar con los trabajos de demolición. Paralelamente, se procederá a la retirada de la vegetación necesaria para construir una nueva plataforma de trabajo desde el lado de Granja Florencia, lo que permitirá abordar el derribo del resto de los vanos.
Mañana mismo está previsto que se incorpore a los trabajos una máquina procedente de Asturias equipada con un martillo especial para trabajar bajo el agua, lo que permitirá actuar sobre la estructura que permanece anclada hasta una profundidad de ocho metros. Y en los próximos días se sumará otra máquina dotada de un brazo de mayor longitud, especialmente necesaria para abordar el derribo del vano central del puente.
Si los trabajos continúan al ritmo actual y no se producen imprevistos, la previsión de la Diputación es que el derribo de la estructura pueda estar finalizado entre finales de septiembre y comienzos de octubre.
Nuevo puente
De forma paralela a los trabajos de demolición, la Diputación de Zamora trabaja en la planificación de la construcción del nuevo puente. Ya se ha contratado la elaboración del estudio hidrológico que permitirá establecer la denominada vía de intenso desagüe y remitir la documentación a la Confederación Hidrográfica del Duero.
Una vez completado este trámite, la Diputación procederá, por la vía de urgencia, a la licitación de la redacción del proyecto y, posteriormente, de la ejecución de las obras del nuevo puente, con una inversión estimada de 5,5 millones de euros.
El nuevo proyecto contempla "una solución técnicamente más robusta que la estructura existente", con un puente de un único vano, apoyado sobre dos estribos laterales, y una anchura prevista de 10,5 metros.
La Diputación ha optado por "una solución más cara, pero también más solvente y efectiva", apostando por un puente de un único vano que permitirá mejorar la seguridad y la capacidad hidráulica de la infraestructura.
"Queremos que el nuevo puente sea una solución definitiva y que responda a las necesidades de esta carretera durante muchos años", ha señalado el presidente, asegurando que la prioridad de la Diputación es agilizar al máximo los trámites y los trabajos para recuperar esta comunicación entre Granja Florencia y la N-122.
Desde la Diputación se asegura que se mantiene así su compromiso de actuar con la máxima celeridad ante una infraestructura viaria estratégica, "primero mediante el derribo de la estructura dañada y, posteriormente, con la construcción de un nuevo puente más seguro, resistente y adaptado a las condiciones hidráulicas del río Duero".
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