Casi 200 personas en riesgo de ser víctimas de trata en Zamora, contando 80 mujeres por explotación sexual
Detectados este año seis nuevos pisos privados clandestinos dedicados a la prostitución, tres en la capital zamorana y otros tres en Benavente
Casi 200 personas se encuentran en riesgo de trata la provincia zamorana, caso de 83 mujeres y 114 hombres, según los datos facilitados hoy desde la Subdelegación del Gobierno en Zamora tras la reunión de la Mesa de Trabajo sobre la Trata de Seres Humanos, presidida por el subdelegado Ángel Blanco y la fiscal de Extranjería, Alba Alonso.
Durante el encuentro se ha alertado especialmente del aumento de la explotación laboral y de las dificultades para identificar a las víctimas de explotación sexual. "Este año, se han identificado 16 víctimas de explotación laboral en Zamora, todo hombres", según el subdelegado. "Es más fácil llegar víctimas de explotación en el ámbito laboral que en el sexual".
De las 83 mujeres susceptibles de ser víctimas de explotación sexual, predominantemente colombianas y venezolanas, ninguna ha podido ser identificada como víctima. "Esta dificultad constituye uno de los principales obstáculos a los que se enfrentan la Policía Nacional y Guardia Civil, que este año han efectuado 11 y 22 inspecciones, respectivamente, en clubes, explotaciones agrícolas, construcción y hostelería".
El Día Europa contra la Trata de Seres Humanos se conmemoró ayer y hoy se han reunido en la Subdelegación del Gobierno en Zamora representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la Fiscalía, la Oficina de Extranjería, la Inspección de Trabajo y la Unidad contra la Violencia sobre la Mujer, así como responsables de las administraciones local y provincial y de distintas entidades sociales y organizaciones especializadas en la atención a mujeres, personas migrantes y colectivos vulnerables.
El delito de trata ha aumentado en general, según lo indicado por la fiscal de Extranjería, "con un cierto cambio de tenencia hacia la explotación laboral". También se han incrementado en un 45% los escritos de acusación respecto al año pasado.
El subdelegado del Gobierno incidió en la importancia de la coordinación entre las distintas administraciones, instituciones y asociaciones asistenciales para "hacer frente a un fenómeno complejo, que evoluciona y adopta formas cada vez más sofisticadas", como se señala desde Subdelegación. Blanco insistió en la necesidad de mantener la colaboración y redoblar los esfuerzos en la prevención, detección y atención a las posibles víctimas.
La Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP) ha detectado este año seis nuevos pisos privados clandestinos dedicados a la prostitución, tres en la ciudad de Zamora y otros tres en Benavente.
La organización ha contabilizado más de 80 pisos de este tipo desde que comenzó a trabajar en la provincia, en 2017. La presidenta de APRAMP, Blanca Barrios, aportó también datos de Eurostat sobre las víctimas de trata registradas este año en la Unión Europea. 1.978 personas, de las que el 63% son mujeres y niñas explotadas sexualmente.
La jefa de la Unidad de Violencia sobre la Mujer de la Subdelegación, Marisa Manso, ha advertido de que la captación de víctimas se canaliza cada vez más a través de los medios digitales.
Las redes sociales, las aplicaciones y los videojuegos pueden ser utilizados por los captadores para acercarse a menores, ganarse su confianza y detectar sus necesidades emocionales, según ha explicado. Igual que ha alertado de los riesgos asociados a la exposición cada vez más temprana a la pornografía, que puede contribuir a situaciones de vulnerabilidad y facilitar el acercamiento de las redes de explotación sexual.
De ahí que incidiera en la necesidad de reforzar la prevención y la sensibilización social, especialmente entre los menores, las familias y los profesionales que trabajan con colectivos vulnerables.
Como se indica desde Subdelegación, "la trata de seres humanos constituye una grave vulneración de los derechos humanos y puede adoptar distintas formas de explotación, entre ellas la sexual y la laboral, así como los matrimonios forzados y la extracción de órganos". La detección temprana, la protección de las víctimas y la cooperación entre instituciones y entidades especializadas resultan "fundamentales para combatir este delito".








