Juzgan a un matrimonio por pegar a su hija y obligarla a practicar la mendicidad
Cyl dots mini

Juzgan a un matrimonio por pegar a su hija y obligarla a practicar la mendicidad

Archivo - Sala de vistas de un juzgado.

El padre, además, está acusado de cometer abusos sexuales sobre la chica, menor de edad.

La sección sexta de la Audiencia Provincial de La Coruña, con sede en Santiago, celebra el jueves, día 13, un juicio por mendicidad de menores, violencia doméstica, detención ilegal y agresión sexual.

 

Por todos estos delitos, se juzga al acusado, para el que el Ministerio Público pide penas que suman 24 años, y por los tres primeros a la madre, que se enfrenta a penas de un total de 12 años.

 

La acusación se dirige contra un matrimonio que residía, junto a sus hijos, en el municipio coruñés de Padrón. Según Fiscalía, sobre el año 2014 y desde que su hija tenía 14 años la trasladaban a Santiago de Compostela, donde la dejaban en la puerta de distintos establecimientos alimenticios para obligarla a pedir dinero. A la noche, la recogían.

 

Esta situación, añade, se prolongó hasta el 10 de septiembre del 2018, "fecha en que ambos acusados trasladaron a su hija a Santiago, manifestándole que no querían que volviese más".

 

Además, añade que "con ánimo de atentar contra la integridad física de su hija, desde toda su infancia, le propinaban diversos golpes consistentes en tirones de pelo y empujones, llegando su madre a golpearla con la escoba en la espalda, episodios que se agravaban cuando no conseguía suficiente dinero".

 

Indica también que el procesado, entre junio y agosto de 2018, la obligó a mantener relaciones sexuales. El matrimonio, explica el Ministerio Público en su escrito de calificación de los hechos, la tuvieron, asimismo, privada de libertad un mes, golpeándola también.

Comentarios

didimos 07/01/2022 23:55 #1
A saber, si la hija es suya, o ha sido "comprada", así hay por muchos lugares, también "mujeres" "protegidas, controladas y vigiladas" por sus "maridos o/y macarras", protectores. Hace años, solían estar a las puertas de las iglesias, ahora han "cambiado" las puertas por las de más movimiento, para conseguir la "cuota monetaria adecuada", y siempre hay algún "macoqui", cercano "controlando". Otra desgracia más de estos tiempos de "postmodernidad" , en los que nos encontramos.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: