Un hombre de 62 años, también residente de la clínica Padre Menni, continúa ingresado en la UCI en estado grave
La búsqueda del salmantino desaparecido se hace extensible a Zamora y Ávila
Durante el puente de La Constitución se han llevado a cabo nuevas batidas en Zamora y Ávila por puntos claves.
José Antonio Martínez Bolos lleva desaparecido desde el pasado miércoles 14 de noviembre en Salamanca y a pesar de las intensivas búsquedas llevadas a cabo por Policía Nacional y Local, Bomberos, Protección Civil y las innumerables batidas familiares, por el momento no hay ni una sola pista que pueda esclarecer los hechos. Por ahora, la búsqueda se ha hecho extensiva a toda Castilla y León, han estado en este puente de La Constitución, en Ávila y Zamora.
La estación de autobúses, comedores sociales y calles céntricas han sido algunos de los puntos claves de esta búsqueda. La intención de los familiares es no parar de buscar y llegar a los medios nacionales para organizarse mejor y así hallar alguna pista que pudiera dar con el paradero del desaparecido.
Por el momento, la Policía Nacional mantiene su web la búsqueda del charro. Es más, cuando haces clic para acceder a dicha página, el primer desaparecido que aparece es José Antonio. En ella, y tal y como se puede ver en la foto que se adjunta a esta noticia, desde el cuerpo solicitan colaboración ciudadana, indicando su fotografía y algunos números de teléfono por si alguien le viera: 923 12 77 87 / 792 / 793.
Bolos, fue visto por última vez con una cazadora verde por la zona de la calle Azafranal (Salamanca) mientras paseaba con su mujer. Cabe destacar que padece alzhéimer. Los familiares del señor, de 72 años, han solicitado la colaboración ciudadana y han informado que mide 1.76 metros de estatura.
La víctima logró zafarse y avisar a la Policía, que los arrestó antes de entrar en un túnel peatonal. Uno de ellos era menor de edad
La acusada empleó parte del dinero para operaciones de estética. Uno de sus allegados pidió créditos bancarios para ayudarla
La víctima denunció que una mujer acudió a su vivienda a realizarle un servicio de estética el mismo día en que desaparecieron las joyas







