Más de un año después del asesinato de Sergio Delgado, el joven vallisoletano que murió en Burgos tras recibir un golpe mortal en un bar, su hermana Carla Delgado ha vuelto a poner voz al dolor de la familia en una entrevista concedida a TRIBUNA a las puertas del juicio, que comenzará el próximo 2 de febrero.
Carla describe una pérdida irreparable y una herida que no cicatriza. "Me mata pensar que el asesino vaya a estar encarcelado menos años de los que tenía mi hermano", afirma, al tiempo que denuncia la desproporción entre el daño causado y la posible condena. La familia insiste en que lo ocurrido no fue una pelea, sino un golpe violento y gratuito, sin provocación previa, que acabó de forma fulminante con la vida de Sergio.
En su relato, la hermana recuerda a Sergio como una persona cercana, generosa y muy querida, y lamenta todos los momentos que ya no podrán compartir. Explica que la familia ha necesitado apoyo psicológico desde los hechos y subraya que su "condena es para siempre", independientemente de la sentencia que se dicte.
Carla también rechaza cualquier intento de justificar el crimen o vincularlo a enfrentamientos previos, y asegura que nunca habían tenido problemas por ser de Valladolid. En este sentido, valora la expulsión de por vida del presunto agresor del Burgos CF, por sus vínculos con grupos ultras, y recalca que ese comportamiento no representa ni al club ni a la ciudad.
Con el juicio a la vuelta de la esquina, la familia de Sergio Delgado reclama justicia real, una sentencia acorde a la gravedad de los hechos y que el caso no quede reducido a una simple estadística de sucesos, sino que sirva para reconocer la magnitud de la pérdida y evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.









