El foro organizado por Grupo Tribuna, en colaboración con el CES, pone el foco en la resiliencia de las cooperativas, el impacto de la coyuntura internacional y la necesidad de modernizarse
El cooperativismo se reivindica como refugio ante la incertidumbre global y apuesta por atraer a jóvenes y mujeres
El foro organizado por Grupo Tribuna, en colaboración con el CES, pone el foco en la resiliencia de las cooperativas, el impacto de la coyuntura internacional y la necesidad de modernizarse
El cooperativismo se consolidó este lunes como eje del debate económico en el foro 'El cooperativismo en el siglo XXI', celebrado en el Consejo Económico y Social de Castilla y León y organizado por Grupo Tribuna, en una jornada marcada por el análisis de la incertidumbre global, la transformación del sector agrario y los retos de relevo generacional.
El encuentro contó con una amplia representación institucional y empresarial y tuvo como protagonistas principales a Enrique Cabero y Javier Muñecas, si bien el foco de la jornada se concentró especialmente en la mesa redonda moderada por la periodista Sara Martín, donde se abordaron los desafíos reales del cooperativismo desde la experiencia de sus protagonistas. Este encuentro contó con la participación de Eva Morón, directora de zona de Laboral Kutxa; Fernando Antúnez, subdirector general de la Cooperativa COBADÚ, y Javier Narváez, secretario de dirección y estrategia de ACOR. Se debatió sobre la coyuntura internacional y cómo las cooperativas son un "paraguas" en tiempos de crisis, la importancia de la tecnología y la necesidad de atraer a jóvenes al mundo cooperativisita.
La incertidumbre internacional golpea al campo y refuerza el papel de las cooperativas
Uno de los mensajes más repetidos fue el impacto directo de la coyuntura internacional en el sector agrario y ganadero. El responsable de Fernando Antúnez fue contundente al señalar que los grandes conflictos bélicos recientes han marcado un punto de inflexión. "La invasión de Rusia a Ucrania provocó un antes y después, al igual que el ataque de EEUU a Irán. Nuestros agricultores y ganaderos lo están sufriendo", subrayó.
En este contexto, defendió el papel protector del cooperativismo. "En este momento, estar dentro de una cooperativa es esencial, se puede navegar mejor entre este mar de incertidumbres", añadió, destacando además cómo factores como el precio y el suministro de fertilizantes están condicionando la actividad agraria.
Las cooperativas como "paraguas" ante las crisis económicas
Desde el ámbito financiero, Eva Morón, reforzó esta idea al subrayar la capacidad de resistencia del modelo cooperativo ante escenarios adversos. "Las fluctuaciones afectan a las propias entidades y al público, pero las cooperativas han resultado ser sostenibles y aguantar mejor las crisis", explicó.
En su intervención, defendió que el modelo cooperativo actúa como un auténtico "paraguas" frente a la inestabilidad económica: "Desde el punto de vista de la resiliencia, saldremos adelante", apuntó.
Relevo generacional: el gran reto del cooperativismo
Uno de los ejes centrales del debate fue la dificultad para atraer a jóvenes al modelo cooperativo. El secretario de dirección y estrategia de ACOR, Javier Narváez, expuso las iniciativas puestas en marcha para revertir esta tendencia.
La cooperativa ha impulsado una reforma estatutaria para facilitar la incorporación de jóvenes y mujeres, incluyendo financiación específica para la adquisición de participaciones y la creación de la plataforma 'Acor Relevo'.
"Les enseñamos la cooperativa como algo suyo, por lo que tienen que velar", explicó, destacando la importancia de implicar a las nuevas generaciones desde dentro de la organización.
Sin embargo, advirtió también de una de las principales dificultades del sector: "A menudo formamos a los jóvenes con mucho esfuerzo y al final nos los quitan la industria de la ciudad", lamentó.
Tecnología, formación y cultura cooperativa
Los ponentes coincidieron en que el futuro del modelo pasa por reforzar la formación y la cultura cooperativa desde edades tempranas. En este sentido, se defendió la necesidad de incorporar programas educativos específicos y de acercar el modelo a los jóvenes como una opción real de emprendimiento.
También se puso sobre la mesa la importancia de la tecnología como herramienta de competitividad y modernización.

El modelo cooperativo: crecimiento, identidad y diversificación
El debate también abordó el tamaño y la evolución de las cooperativas. Desde ACOR se defendió que el crecimiento no debe ser un fin en sí mismo. "No hay que obsesionarse con crecer. Hay distintas formas de crecer", señaló Narváez, explicando que la estrategia actual pasa por acuerdos y alianzas en distintos sectores, como el azúcar, los aceites o subproductos agrícolas.
En la misma línea, desde el sector agrario se recordó la dimensión de grandes cooperativas como Fernando Antúnez, que agrupan a miles de socios. "El socio está evolucionando. Tenemos que volver a atraer y a adoctrinar al joven en los principios cooperativistas. Fuera de la cooperativa llueve mucho y la cooperativa te protege de esa lluvia", defendió.
Un modelo en transformación
Otro de los elementos destacados fue la importancia de la comunicación interna dentro de las cooperativas, considerada fundamental para mantener la cohesión entre socios y garantizar la participación real en la toma de decisiones.
El foro concluyó con una idea compartida: el cooperativismo no solo resiste en contextos de crisis, sino que se consolida como un modelo económico capaz de ofrecer estabilidad, arraigo territorial y cohesión social.
Sin embargo, los retos son claros: atraer a jóvenes y mujeres, reforzar la formación, integrar la tecnología y mantener viva la esencia cooperativa en un entorno cada vez más globalizado y competitivo.
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