Responsables de la entrada clandestina en nuestro país de, al menos, 40 ciudadanos de origen cubano que habrían pagado cantidades próximas a los 3.000 euros
Un detenido en Zamora dentro de la red dedicada al tráfico de migrantes de nacionalidad cubana
Responsables de la entrada clandestina en nuestro país de, al menos, 40 ciudadanos de origen cubano que habrían pagado cantidades próximas a los 3.000 euros
Agentes de la Policía Nacional, con la colaboración de EUROPOL y la Policía de Serbia, han desarticulado una red criminal de ámbito internacional con presencia en España y en el país balcánico que, presuntamente, se dedicaba al tráfico de personas desde Cuba hasta nuestro país. Los migrantes volaban hasta Belgrado (Serbia) y desde allí eran trasladados en vehículo hasta España, pasando por Macedonia del Norte, Grecia, Italia y Francia. La organización habría facilitado la entrada clandestina en nuestro país de al menos 40 ciudadanos de origen cubano a cambio de cantidades próximas a los 3.000 euros.
Hay un detenido en la provincia de Zamora y 7 más en Málaga, entre los que encuentran dos de los responsables de la organización, a los que se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración irregular, falsedad documental y blanqueo de capitales.
La investigación policial, iniciada a partir de las declaraciones de varios testigos, ha permitido conocer cómo el entramado criminal captaba a los ciudadanos cubanos ofreciéndoles un paquete denominado 'bolsa de viaje0, que incluía billetes de avión, cartas de invitación, seguros médicos y reservas hoteleras. Los migrantes iniciaban su trayecto por vía aérea desde Cuba hasta Belgrado, donde eran recibidos por miembros de la organización asentados en ese país. Una vez obtenían viabilidad para continuar el periplo migratorio, se desplazaban por vía terrestre hasta la frontera con Macedonia del Norte, continuando hacia Grecia para acceder al espacio Schengen.
Una vez en Grecia, los migrantes atravesaban diversos países europeos hasta llegar a España, su destino final, con la intención de establecerse y solicitar protección internacional, eludiendo la normativa europea y española en materia de entrada, tránsito y estancia de extranjeros. Los investigadores han podido constatar que, en ocasiones y aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de los migrantes, la organización los abandonaba a su llegada a Macedonia del Norte. Allí quedaban a su suerte, incluso a cargo de menores de edad, en situación de extrema necesidad, sin alimentos, sin posibilidades de comunicación y sin condiciones mínimas de higiene.
Estructuras en Serbia y España
La red criminal, fuertemente estructurada, contaba en Serbia con pisos de seguridad y establecimientos carentes de condiciones mínimas de habitabilidad donde los migrantes eran hacinados y donde, aprovechando su situación de necesidad y vulnerabilidad, les coartaban su libertad de movimientos bajo amenazas.
La rama del entramado asentada en España se encargaba de la gestión del último eslabón del periplo migratorio. Una vez en territorio nacional, los migrantes eran trasladados principalmente a la provincia de Málaga, donde eran instruidos para regularizar su situación en nuestro país.
Solicitud de protección internacional
Previamente a la solicitud de protección internacional, los migrantes denunciaban la pérdida de pasaportes con el objetivo de no dejar constancia de la ruta migratoria seguida. De esta manera evitaban que se cotejara su entrada irregular en Europa a través de los sellos estampados en sus documentos a la llegada a Serbia, lo que podría conllevar el bloqueo de cualquier solicitud de protección internacional en España. Con la obtención de pasaportes nuevos, durante las entrevistas de solicitud de asilo y refugio los migrantes alegaban su reciente llegada a territorio español, pudiendo de este modo acogerse a esa protección.
Durante el desarrollo de la investigación los agentes han podido acreditar 27 episodios de favorecimiento de la inmigración ilegal mediante este modus operandi desde el año 2021, por el cual al menos 40 personas de origen cubano habrían accedido de manera irregular a nuestro país a cambio de cantidades cercanas a los 3.000 euros.
Para recibir los pagos de los migrantes la organización habían establecido una importante red dineraria diversificando los métodos de pago tanto a cuentas españolas como extranjeras, usando empresas de transferencias monetarias internacionales, aplicaciones de pagos e incluso criptomonedas, evitando de esta forma el seguimiento y control de los desembolsos de los traficados. A través del análisis financiero realizado a lo largo de la investigación se analizaron un total de 2.252 envíos de dinero de los investigados asentados en España en los cuales se transfirieron un total de 380.775 euros.
En el operativo final se han realizado cuatro registros domiciliarios y una inspección en un establecimiento hostelero de la provincia de Málaga, en los que se han incautado 9.070 euros y 7.120 pesos cubanos en efectivo, dos armas simuladas, dos terminales móviles, 24 tarjetas bancarias y diversa documentación. Además se ha procedido al bloqueo y embargo de 28 cuentas y productos bancarios.
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