Los ajos se venden en la feria, como es tradicional, en ristras de 15 o 16 cabezas cada una enlazadas por los tallos secos de la hortaliza
Tierra de Campos inspira el primer Belén inaugurado este año en Zamora capital
El nacimiento se ambienta en la Zamora rural de mediados del siglo XX y su montaje se incluye en la celebración de los 25 años de la Fundación Caja Rural
Un Belén castellano, ambientado en la Zamora rural de mediados del siglo XX, sirve de "colofón a la celebración de los 25 años de la Fundación Caja Rural", en palabras del secretario Feliciano Ferrero. La entidad inauguró este fin de semana el que es el primer nacimiento abierto al público en la capital.
Realizado por el belenista de Valladolid José María Villa, el Nacimiento, en el pasaje de la céntrica calle de Santa Clara, 24, recrea las calles de un pueblo de Tierra de Campos, con placas de la época, como la que avisa de que hay el fertilizante natural "Nitrato de chile", o el lugar en el que se indica que hay "Teléfono" o donde está "Correos". Hasta un carro de madera con el número de identificación, como tenían que llevar en los años cincuenta.
Como explicó durante la inauguración el constructor del belén, "los adobes están hechos uno a uno, como se hacía antes". Llama también la atención un palomar y hasta el cableado del poblado. "Pongo pocas figuras, algunas de ellas, de palillo, es decir, exclusivas, no de molde. Hay figuras de Angela Tripi, una famosa escultora de Sicilia, que tiene obra en museos de todo el mundo". El Belén estará abierto al público hasta el 8 de enero.
Fundación Caja Rural ha cumplido 25 años "de lucha y de trabajo que creo que han sido muy fructíferos", suybrayó Ferrero. "Hemos llevado todo lo que pretendíamos en su día a lo largo de toda la provincia".
El programa mantiene su apuesta por el talento emergente local con la exposición de arte y tatuaje de la artista Sandra Hernández.
Música, teatro, exposiciones, actividades culturales y deportivas y citas taurinas en una amplia programación que va del 19 al 29 de junio
Con más de 3 kilómetros de recorrido y 400 stands, el gran evento bienal busca consolidar a la provincia zamorana como "capital mundial del queso"








